Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios. Si sigue navegando, entendemos que acepta su uso.
Para cambiar la configuración o más información Política de Cookies
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner









25/09/2017 Enfrentamientos estériles. eldia.es.


Menuda carajera se ha formado en Canarias con la basura aparecida en el mar de playas y costas. Que si microalgas, que si aguas residuales? Todo el verano con políticos y medios de comunicación entretenidos, y al pueblo que lo zurzan y se apañe dónde echarse un baño. Mientras, seguimos sumidos en una profunda crisis económica y social con la que no se vislumbra un próximo amanecer que nos haga sonreír o esperar con entusiasmo un mañana mejor.


Los políticos han tejido una madeja de hilo tan grande que no se espera un final próximo. Siguen a lo suyo, en la discusión permanente donde nadie cede. Los que mandan, si no la ganan, la empatan, pero perderla, nunca; y los opositores se pasan la vida con el "no" por delante, no estamos de acuerdo, no queremos esto, no lo vamos a apoyar?, y tampoco proponen soluciones, por que realmente no las tienen ni las conocen ni se les ocurre nada de nada. Eso sí, ocurrencias absurdas para el divertimiento, a porrillo.


Cuando la llama se enciende y la tirantez no les permite posibilidad de arreglo, unos y otros se van directos a la judicialización. Los jueces no son ni agua ni pescado, aplican esa ley que los propios políticos proponen en el parlamento, así que dejen de endosarles las culpas y de obstruir su trabajo. Cada vez tienen menos medios para aplicar la justicia correctamente, y por eso se eternizan los procesos y las sentencias en el tiempo. No es que esté al día de lo que sucede en cada juzgado, pero observo y escucho lo que se comenta en la calle, y más sabe el zorro por viejo que por zorro. Estuve años trabajando junto a varios despachos de abogados, y algo me quedó de lo que se comentaba, sobre todo una frase que escuché muchas veces: "Para ganar un pleito se precisan tres condicionantes. Tener la razón, saberla pedir y que te la quieran dar. Si una sola falla, date por perdido".


Este largo preámbulo es consecuencia de mi lectura diaria de entrevistas y comunicados publicados en esta casa. Óscar Izquierdo, presidente de Fepeco, afirma lo siguiente: "Tenerife es donde más se presentan proyectos y menos obras se ejecutan". Asegura que en la isla no se inaugura nada, ahonda en la idea de priorizar obras y salir de este letargo que la maraña de leyes y la confrontación perenne entre organismos y partidos políticos tienen parado. No se termina el anillo insular, el puerto de Granadilla no arranca? En mis tiempos de empresario de la alimentación la zona norte crecía en ventas, pero el mercado revertió y el sur ganó la partida, tanto que pensé en abrir una sucursal allí para poder atender la mayor demanda. Por eso es tan importante el puerto y por qué debería atraer a grandes portacontenedores, pero la escasa visión de algunos está llevando a convertirlo en un proyecto fallido. Nos alertan del problema de los áridos, pero no hacen nada para evitar el perjuicio que acarreará dentro de un año. Además nos quedaremos sin segunda pista en el aeropuerto del sur, desmintiendo la posición de Aena, prefieren gastar inmensas cantidades de dinero donde no se necesitan.


Jugosas también las declaraciones de Roberto Ucelay sobre el aeródromo; habla con claridad de la necesidad de esa segunda pista, y de mejorar la formación de trabajadores, pues considera que ya no está a la altura de nuestro liderazgo turístico. Dice que falta personal especializado con idiomas, y que no se motiva suficiente y tenemos unos jóvenes desganados que no consideran trasladarse al sur para trabajar. Habla de la escasez de escuelas especializadas y, como Oscar, centra el problema en la falta de comunicación. En mis tiempos de carretera y manta al sur, tres o cuatro veces a la semana buscando puntos de venta, me encontré con comerciantes que se negaban a contratar personal de la isla por su falta de conocimientos y su lamentable desidia. Vamos, que la palabra adecuada para definirlo era la vagancia, y lamento recalcarlo.


Es importante alertar a los políticos de la situación. Ya es hora de que escuchen las opiniones de los representantes empresariales. Están para arreglar los problemas y no para el enfrentamiento.


Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla


Fuente: eldia.es