La REFLEXIÓN DEL VIERNES de Oscar Izquierdo. EL PROBLEMA QUE NO SE QUIERE VER

EL PROBLEMA QUE NO SE QUIERE VER

El elevado absentismo laboral se ha convertido en un problema silencioso, pero profundamente dañino para la economía y la cohesión social. No solo reduce la productividad de las empresas, sino que también genera sobrecarga en los trabajadores que sí cumplen, alimentando un clima de desmotivación e injusticia. Cuando faltar al trabajo se normaliza, se debilita la cultura del esfuerzo y el compromiso, pilares esenciales de cualquier organización sólida. Además, el coste económico es enorme, se incrementan los gastos, se ralentizan proyectos y se pierde competitividad. Combatir este fenómeno exige responsabilidad individual, pero también políticas eficaces de control y prevención. Tolerarlo sin más es aceptar un deterioro progresivo del tejido empresarial y en última instancia, del bienestar colectivo. Hay que decirlo claro y alto, no a la pillería

 

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